domingo, 27 de mayo de 2007

PAUL NEWMAN SE RETIRA

Da por terminada su carrera a los 82 años

“Empiezo a perder memoria, mi confianza y mi inventiva. Por lo que es un capítulo prácticamente cerrado de mi vida. Lo he estado haciendo (actuar) durante 50 años. Ya basta.”

A veces una retirada a tiempo es mejor que arrastrarse inútilmente por la pantalla intentando reverdecer los laureles perdidos. Al menos es lo que parece que ha pensado uno de los mayores iconos del cine de todos los tiempos. Paul Newman, que a sus 82 años ya no tiene el cuerpo para muchos trotes, anunció en el programa de televisión Good Morning America su retirada del cine.
Atrás quedan películas como El golpe, Dos hombres y un destino (las dos con su amigo Robert Redford, con el que intentó durante años encontrar otro guión que pudieran hacer juntos), La gata sobre el tejado de zinc, El buscavidas, Hud, el más salvaje entre mil, La leyenda del indomable, Rachel, Rachel, Veredicto final, El zurdo, Marcado por el odio o Ni un pelo de tonto, entre muchas otras películas que conforman una filmografía en la que no sólo ha participado como actor sino también como director.
Galardonado como mejor actor en la ceremonia de los Oscar de 1986 por El color del dinero (el año anterior le dieron uno honorífico) Newman fue nominado en otras ocho ocasiones, la última de ellas como secundario por Camino a la perdición (2002) de Sam Mendes. Esta es, prácticamente, su última aparición cinematográfica. Digo “prácticamente” porque oficialmente lo último que hizo fue poner su voz a uno de los coches de la película de Pixar Cars.
Hombre de gran conciencia política y social, creó la Fundación Scott Newman, en memoria de su hijo muerto por sobredosis. También ha pertenecido a la Alianza para la Defensa del Medio Ambiente.
Desde que se casara en 1958 con la actriz Joanne Woodward, los dos han conformado una de las parejas más sólidas del mundo de Hollywood.

Se nos ha ido un grande de la pantalla.

1 comentario:

Edgar dijo...

La sorpresa hubiera sido que con 82 estuviera para muchos trotes. Iba a decir que no me gusta lo de: "se nos ha ido un grande de la pantalla", porque suena fatal, aunque en realidad es lo que ha ocurrido... cinematográficamente hablando.