lunes, 30 de julio de 2007

HA MUERTO INGMAR BERGMAN

El director sueco ha fallecido a los 89 años

El director de cine sueco Ingmar Bergman ha muerto hoy a la edad de 89 años en su residencia de la isla de Faro, según ha informado a la prensa su hija Eva Bergman. Esta noticia no significará gran cosa para las nuevas generaciones devoradoras de cine enlatado, pero sí que supone una gran pérdida para los amantes del cine con mayúsculas, ese que no busca desesperadamente reventar taquillas sino que quiere mostrar algo tan abstracto e intangible como es el interior del ser humano.
Nacido el 14 de julio de 1918 en la ciudad de Upsala en el seno de una estricta familia protestante, Ernst Ingmar Bergman comenzó muy joven su trayectoria artística en el mundo del teatro, medio del que nunca se apartó, siendo incluso director del Real Teatro Dramático de Estocolmo entre 1963 y 1966.
Con 27 años inicia su carrera cinematográfica, que abarca unas 60 películas, con el film Crisis, adaptación cinematográfica de la obra de Leck Fisher en la que ya se dejan ver sus obsesiones personales. Los primeros éxitos le llegan a principios de la década de los cincuenta, con películas como Juegos de verano, Tres mujeres y Un verano con Mónica. También en aquella época empezó a trabajar con una serie de actores que tendrían una gran presencia en su obra posterior como Gunnel Lindblom, Ingrid Thulin, Bibi Andersson y Max Von Sydow.
Con Max Von Sydow realizaría en 1956 El séptimo sello, una de sus obras más conocidas con la que ganó el Premio Especial del Jurado en el Festival de Cannes. Posteriormente llegarían títulos como Fresas salvajes, El rostro, El manantial de la doncella (Oscar a la Mejor Película Extranjera) y Como un espejo (nuevamente el Oscar)
En el año 1964, y después de una gran depresión, realiza Persona, en la que conocería a la actriz noruega Liv Ullman y con la que tendría una hija en el año 1966. La relación sentimental entre ambos terminó en el año 1974.
En la década de los setenta alternó fracasos como La carcoma, con éxitos como Gritos y susurros (candidato al Oscar a la mejor dirección, guión original y producción), Secretos de un matrimonio (Globo de Oro a la mejor película extranjera) y Cara a cara al desnudo (otra candidatura al Oscar como director). En 1977 rodó Sonata de Otoño, junto con otro de los grandes iconos suecos Ingrid Bergman, películas tras la cual se plantea por primera vez retirarse del mundo del cine.
Tras estrenar en 1982 Fanny y Alexander (Oscar y Globo de Oro incluidos) en la que reflejó parte de sus experiencias familiares, Bergman abandonó el cine para refugiarse en el teatro y en televisión. Fue en el medio televisivo en el que rodó Saraband (2003), continuación de Escenas de un matrimonio. El film, que posteriormente llegaría a ser estrenado en los cines, estaba protagonizado por su vieja compañera y actriz fetiche Liv Ullman.
Se podría decir mucho más de este grandísimo director sueco, pero no hay aquí el suficiente espacio para poder glosar no sólo la vida y la obra de este imprescindible autor sino también la influencia que ha ejercido en muchos de los autores tanto de su generación como generaciones posteriores. No es, con mucho, el padre putativo de los Michael Bay o Zack Snyder que triunfan actualmente en el cine mundial. Tampoco lo pretendía. El cine de Bergman estaba a años luz (tanto en la forma como en el fondo) del cine que llena las salas hoy en día. Se ha muerto, en definitivas cuentas, uno de los mayores y más importantes representantes de un cine que prácticamente ya no se hace.

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