lunes, 24 de septiembre de 2007

FESTIVAL DE SAN SEBASTIÁN: DÍAS DOS TRES Y CUATRO

Bollaín, Gere, Saura, Auster...

Después del buen sabor de boca que dejó David Cronemberg con Promesas del Este en la jornada inaugural, se esperaba que el festival de San Sebastián siguiera por los mismos derroteros este fin de semana. Sin embargo, las películas presentadas han dejado más bien un regusto agridulce.
El viernes se presentó Mataharis de Icíar Bollaín, su siguiente película tras el éxito de Te doy mis ojos. En Mataharis, narra las dificultades de poder compaginar la vida laboral con la personal que tienen tres mujeres detectives interpretadas por Najwa Nimri, Nuria González y María Vázquez. Crítica y público recibieron bien el film, destacando la actuación de Tristan Ulloa, uno de los intérpretes masculinos de la cinta.

No dejó tan buena impresión Battle for Haditha de Nic Broomfield, recreación en tono de documental de una masacre de civiles por parte de las tropas estadounidenses en Irak.
Muy al contrario, Fados de Carlos Saura encandió al público congregado en el Teatro Victoria Eugenia, donde se le entregó al veterano director una Concha de Oro como premio a toda su carrera. Al igual que en Sevillanas, Flamenco o Tango, en Fados Saura muestra su particular visión sobre el bello canto portugués y su historia.

La jornada del sábado sirvió para que el músico Alberto Iglesias recibiera el más que merecido Premio Nacional de Cinematografía y para ver dos películas muy distintas: La maison de Manuel Poirier y Buda explotó por vergüenza de Hana Makhmalbaf. La primera, en la que Poirier sigue contando con su actor fetiche Sergi López, fue recibida con indiferencia, mientras que la iraní, que narra los problemas de los niños en Afganistán, ya se ha convertido en una de las favoritas para entrar en el palmarés.
Ayer domingo, además de contar el certamen con la presencia un Richard Gere que vino a recoger un Premio Donosti a toda su carrera (amén de presentar La gran estafa, film dirigido por Lasse Hallström), también se pudieron ver un par de películas en la Sección Oficial.
La primera de ellas es La vida privada de Martin Frost, película que no entraba a concurso por ser el segundo film como director de Paul Auster, a la sazón presidente del jurado en esta edición. La cinta, que se basa parcialmente en su novela El libro de las ilusiones, está protagonizada por David Thewlis, Irène Jacob y Sophie Auster. La vida privada de Martin Frost logró un mejor recibimiento entre el público que por parte de los críticos.
También fue bien recibida la cinta alemana Free Rainer-dein fernseher de Hans Weingartner, que critica el proceso de estupidez al que llegan los espectadores gracias a la creciente tendencia al encefalograma plano de gran parte de los programas de televisión actuales.

Y mañana… más.

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