martes, 8 de enero de 2008

ESCENA DE "RESERVOIR DOGS"

De Like a virgin y la necesidad de las propinas

Hace algo más de quince años que un director por entonces desconocido estrenaba en los cines una película llamada Reservoir dogs. Por aquél entonces no sólo no era el director famoso que es hoy, sino que todavía no estaba tan pagado de sí mismo, ni se miraba tanto el ombligo, ni torturaba al público con películas como Death proof. En aquella época todavía era capaz de controlar su obsesión por los pies femeninos, dedicándose por entero a escribir diálogos tan banales como interesantes. Y para muestra, este botón que supone la conversación del inicio de Reservoir dogs, todo un ejemplo de cómo reinventar desde los títulos de crédito el género de gangsters y, además, meter de lleno al espectador en una historia que te atrapa desde el primer instante y que no te suelta hasta un segundo después de encenderse las luces.

Esperemos que Tarantino se deje algún día de lado tanta autocomplacencia y se acuerde no sólo de cómo sabía rodar (aunque de eso todavía se acuerda) sino, sobre todo, de cómo sabía escribir diálogos como estos

1 comentario:

Sergio (Corten!!!) dijo...

Tengo a la polla de Madonna en el oido izquierdo... jajajajaj Sencillamente el mejor Tarantino

Un saludo amigo!!!