martes, 27 de mayo de 2008

HA FALLECIDO SIDNEY POLLACK

Se nos ha ido un grande del cine

Sydney Pollack nos ha dejado. Lo que quiere decir que una forma de entender y de hacer cine se nos ha ido para siempre. En una época en la que hasta el más veterano de los directores echa mano del ordenador (y si no, echadle un vistazo a la última de Indy), Pollack era de los pocos que aún entendía las películas como una forma de contar una historia, sin aditivos ni colorantes infográficos.
La pasada madrugada, y tras casi un año luchando contra el cáncer, falleció en su casa de Los Ángeles este realizador, productor y actor que, desgraciadamente, sólo será recordado por buena parte del público gracias a los Oscars conseguidos por Memorias de África, pero que nos regaló títulos emblemáticos del séptimo arte como Tal como éramos, Tootsie, Yakuza (de la que vimos una escena en La última sesión) o Los tres días del Cóndor.

Nacido el 1 de julio de 1934 en 1934 en Lafayette (Indiana), de familia de inmigrantes rusos, Pollack se trasladó muy joven a Nueva York a estudiar interpretación. Tras trabajar durante algún tiempo en Broadway, pronto empezó a ponerse tras la cámara, trabajando en la pequeña pantalla.
En 1965 realizaría su primera película The slender thread (La vida vale más), a la que seguiría un año después Propiedad condenada y la co-dirección (no acreditada) de El nadador (con Burt Lancaster).
Tras la producción bélica Castle keep, llegaría su espaldarazo con la nominación al Oscar gracias a Danzad, danzad, malditos. A partir de ahí se consolidaría la relación (iniciada con Propiedad condenada) con el que fue su actor fetiche Robert Redford, al que dirigiría en películas como Las aventuras de Jeremiah Johnson, El jinete eléctrico, Havana o las ya mencionadas Tal como éramos, Los tres días del Cóndor y la oscarizada Memorias de África.

Películas como Ausencia de malicia o La tapadera (adaptación de una novela de John Grisham), suponen quizá lo mejor de sus últimas películas ya que el olvidable remake de Sabrina o la aburrida Caprichos del destino no hacen justicia a su carrera. Una carrera que se ha cerrado con el estimable (y poco más) thriller político La intérprete y con el documental (muy mal distribuido, por cierto) Apuntes de Frank Gehry, sobre el conocido arquitecto.
Paralelamente a su carrera como director, son muchas las películas en las que desarrolló su faceta de actor, como es el caso de Maridos y mujeres de Woody Allen, El juego de Hollywood de Robert Altman, Eyes wide shut de Stanley Kubrick, Acción civil de Steven Zaillian o la más reciente Michael Clayton de Tony Gilroy.

Como productor ha estado detrás de títulos como Los fabulosos Baker Boys, Sentido y sensibilidad, Presunto inocente, Morir todavía, El talento de Mr. Ripley o El americano tranquilo.
Queda en el cajón de los proyectos por estrenar como productor Recount, una película para televisión sobre las polémicas elecciones del año 2000 que le dieron la victoria a George W. Bush. Un tema que le iba como anillo al dedo y que hubo de dejar al serle detectado el cáncer que se nos lo ha llevado a la edad de 73 años. También produjo para la televisión la última película del también fallecido y buen amigo suyo, el director Anthony Minghella The number 1 ladie's detective agency.
Como decía al principio, desgraciadamente se nos ha ido Sydney Pollack. Y lo único que nos queda por hacer es rendirle el homenaje que se merece recuperando cualquiera de sus películas.

1 comentario:

yorgos dijo...

Ha dicho adiós un grande del cine, sí señor.
Muy buen post!
saludos