martes, 31 de mayo de 2011

TRAILER DE "THE ARTIST"

Cine mudo en pleno auge del 3D

En la época del ordenador, de los efectos especiales y del 3D, hacer una película tradicional supone casi un acto de heroísmo. No digamos ya el hacer una película muda… algo que se podría calificar casi como un suicidio. Pues bien, eso es precisamente lo que ha hecho (y con éxito) el director francés Michel Hazanavicius con The Artist, film que participó en el pasado Festival de Cannes consiguiendo no sólo los halagos de crítica y público sino también colarse entre las premiadas del certámen, concretamente llevándose el galardón al mejor actor.

El argumento de The Artist recuerda inevitablemente a Cantando bajo la lluvia, aunque también tiene ecos de Ha nacido una estrella y de muchas otras. George Valentin (una mezcla entre Gene Kelly y William Powell) es el galán de más éxito de Hollywood. Sus películas son sinónimo de éxito asegurado. Por su parte, Peppy Miller es una extra más que pugna por sobresalir en el mundo del celuloide. Un inesperado ‘accidente’ entre los dos durante un estreno provoca no sólo el inicio de su relación sino también el despegue de la carrera de ella. Sin embargo, eso coincide con la llegada del cine sonoro, lo que hace que la carrera de George se derrumbe.



Jean Dujardin y Bérénice Bejo encabezan el reparto de este film en el que también podremos ver a John Goodman, James Cromwell, Penelope Ann Miller, Missy Pyle o Malcolm McDowell entre otros. Su estreno en Francia está previsto para el 19 de octubre y por aquí ya veremos… aunque la buena noticia es que ya ha encontrado distribución.
The Artist es sin duda una propuesta arriesgada. Practicamente muda (sólo un par de escenas son con sonido, amén del acompañamiento musical), esta comedia dramática asombró a todo aquel que pudo verla en el Festival de Cannes, en el que fue calificada unánimemente (y eso es lo extraño, teniendo en cuenta cómo se las gastan en los festivales) con apelativos tan positivos como simpática, inteligente, encantadora, audaz, tierna, deliciosa, brillante… Si a eso le añadimos la valentía (osadía más bien) de rodar una película muda en pleno auge del 3D, The Artist es una de esas propuestas arriesgadas a las que habría que darle nuestro más incondicional apoyo.