sábado, 30 de julio de 2011

DOS VISIONES MUY DISTINTAS DEL CINE COMO ESPECTÁCULO

Y yo que creía haber visto de todo en un cine...

Ya hace mucho tiempo que el cine de entretenimiento se divide entre aquellas películas que intentan únicamente epatar mediante el despliegue visual y aquellas que buscan darle algo más de enjundia a la historia que nos cuentan y a los personajes que habitan en ella, sin perder nunca de vista el aspecto lúdico. Esto no es algo nuevo ya que Hollywood siempre ha basculado entre estas dos vertientes, sin embargo no cabe duda de que con la evolución de los efectos especiales hay una clara tendencia a que esta dualidad se convierta en norma.
Y como ejemplo podríamos poner dos películas recientes, como son Transformers: El lado oscuro de la luna y X-Men: Primera Generación. Mientras que la película de Michael Bay sobre los robots del espacio es una memez cuyo guión parece escrito en cinco minutos (y eso que dura dos horas y media muuuuuy laaaaaargas) por un niño hiperactivo con una sobredosis de Red Bull, la precuela de la saga de X-Men es el ejemplo perfecto de cómo aunar lo visual con lo narrativo, de cómo hacer un film de entretenimiento con una base narrativa sólida y unos personajes con entidad propia.

Todo esto viene a cuento de que esta semana han salido los trailers de dos películas que todo apunta a que van a ser muy distintas y que representan perfectamente las dos caras del cine de entretenimiento. Y digo que ‘todo apunta a’ porque ya sabemos que de los trailers (como de los críticos) no hay que fiarse demasiado.

La primera de ellas es Red Tails, superproducción bélica que nos llega de la mano de Lucasfilm y que ha sufrido bastantes retrasos debido a una postproducción que se ha alargado más de lo debido. Ambientada en la IIª Guerra Mundial, Red Tails se basa en la historia real del primer grupo de pilotos negros que sirvió en el ejército norteamericano y cuya misión era la de escoltar a los bombarderos en sus incursiones en territorio enemigo. Dirigida por el debutante Anthony Hemingway (curtido en televisión y como segunda unidad de películas como Ali o El mensajero del miedo), Red Tails es una apuesta personal de George Lucas, que ha puesto al servicio de esta historia (desarrollada por él y guionizada por John Ridley) todo el poderío de la Industrial Light & Magic… y eso se nota.


Cuba Gooding, Jr., Terrence Howard o Bryan Cranston (otro que últimamente está en todas) son los actores más conocidos que podremos ver en un reparto repleto de caras nuevas. Red Tails llegará a los cines U.S.A. el 20 de enero del año que viene y ya veremos para cuándo la tendremos por aquí.

Y por otro lado… ¿cómo explicarlo?... pues… tenemos Hundir la flota. Es decir, el juego de mesa, el de los barquitos de toda la vida llevado a la gran pantalla. Una idea tan peregrina como cualquier otra, que le llegó en un momento de borrachera a un directivo de Hollywood que pensó que era la mejor idea que se le había ocurrido a nadie en la vida y que tenía que llevarla como fuese a los cines. Y lo peor de todo es que es que se ha hecho realidad.
No sé qué es lo que sorprende más de Battleship, si que al final se haya acabado haciendo o que en su reparto nos encontremos a actores tan dispares como Taylor Kitsch, Brooklyn Decker, Alexander Skarsgård, Peter McNicol, Rihanna y Liam Neeson. ¿Qué hace Liam Neeson en un truño como este?. Vale que hay que pagar las facturas… pero a un actor de su altura nunca le falta trabajo. Más bien parece que haya tenido la intención de dejarse las neuronas en casa por una temporada y pasárselo bien rodando una memez… que curriculum no le dará, pero sí unos cuantos ceros en la cuenta del banco.


Battleship narrará (es un decir) la batalla que se establece entre la flota del ejército U.S.A. y un enemigo alienígena con tan malas pulgas como suele ser habitual últimamente. Así, tal cual… ¡con un par! o sea, puro cine de encefalofgrama plano.
Peter Berg (Hancock), o sea un Michael Bay de garrafón (si es que se puede caer más bajo), es el encargado de ponerse tras la cámara en semejante despropósito que la Universal Pictures espera que sea uno de los blockbusters del verano del año que viene, ya que Battleship llegará de forma simultanea a los cines U.S.A. y a los de nuestro país el 18 de mayo.
Un servidor lo que espera es que el público sea un poco más inteligente y pase olímpicamente de pagar la entrada para ver esto. Lo peor de todo es que el espectador medio actual está tan idiotizado que encima conseguirán sacarán dinero ¡¡¡con esto!!! y seguro que acabarán haciendo una secuela... o peor aún, una saga.